Adoro

Los días en los que llueve tanto que parece de noche todo el rato. Tumbarme en la cama y que todo el olor a vainilla que llevo en el cuerpo me inunde. Que se me explote una pompa en la cara. Quedarme en silencio con MªÁngeles y que no sea incómodo. Las palomitas extremadamente saladas. Toparme con alguien y que pida perdón con una sonrisa. Reconocer el perfume de alguien. La risa de Sara. Saludar a alguien con una canción y que la reconozca. La capacidad para cabrearme y relajarme en dos segundos que tengo a veces. Recibir un mensaje inesperado. Que me abracen. Lanzar indirectas. Sorprender a alguien. La voz de Laura. Encontrar una vieja pulsera. Que me contagien la risa. Las caricias en la espalda. Hablar con alguien horas sobre estupideces incoherentes. Conocer a alguien y conectar. Que el imbécil de Gabi piense como yo en casi todo. Encerrarme en mi habitación con música. Que me hagan rabiar. Los nombres raros. Las fechas importantes. Los sitios que traen buenos recuerdos. El olor de un libro nuevo. Las miradas de dos completos desconocidos encontrándose. Los pitillos. Las cosas saladas. El London Calling. A Eva hablando en francés. Como queda el pronombre ''Él''. Tumbarme a escuchar música con los ojos cerrados. Los vestidos con la cintura muy marcada. Las manías de la gente que me rodea.

1 comentario:

  1. ¡Cuánto tiempo hacía que no te leía! Genial, como siempre :)

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